Nadie nos dijo alguna vez
cómo deberíamos sentirnos,
nosotras,
en el pasto,
mirando el cielo.
Nadie me dijo que el amor era tan simple,
o complicado,
o simplemente amor.
Nadie me explicó del peligro,
que podría sufrir,
que me podían poner en un cajón oscuro,
olvidado, sucio.
Tal vez no quise aprender.
Y sí, quizás nunca escuché,
no quise escuchar.
No te escuché.
Me sentí tan protegida,
tan desnuda.
Nadie me dijo que iba a ser así.
Y es que sos tan pura y transparente.
Nadie jamás me dijo que te iba a conocer.
¿Cómo iba a saberlo?
¿Cómo iba a saber que ibasa aparecer así?
Me siento tan miserable,
tan triste y angustiada.
Pero no quiero pasar mis días en cama
llorando sobre mi almohada.
En este momento,
escribiendo estas palabras,
sos lo único que ocupa mi cabeza.
Ya me había pasado esto,
un par de días,
un par de semanas,
me olvidé y desapareciste.
Volviste, mon coeur.
Volviste a mis pensamientos.
Volviste a mi.